La procuradora pidió la renuncia de su jefe de comunicaciones, sin justificación y sin seguir el debido proceso. Sindicalistas denunciaron el caso y realizaron un paro de labores. 


Por GatoEncerrado

César Monterrosa tuvo que renunciar, obligado, a su cargo como jefe de comunicaciones de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDDH) en julio, y aceptar una plaza con menos salario del que ganaba antes. Este 29 de agosto fue advertido para que renunciara por completo a la institución, en la que trabajó por 24 años. La persona que envió la advertencia para que renunciara, sin justificación y sin seguir el debido proceso en su contra, fue la funcionara encargada de velar por los derechos humanos, Raquel Caballero de Guevara.

“El procurador adjunto, en nombre de la procuradora, me dice que ella me ordena que renuncie a la institución. Ya tengo 24 años de estar acá”, dijo.

Monterrosa agregó que la procuradora no le extendió ningún escrito y tampoco lo atendió en su oficina para explicarle las razones por las que decidió quitarlo de su puesto de trabajo.

“Estoy sorprendido que esto ha sido a quemarropa. Ni modo, voy a tener que emprender una lucha legal, no voy a permitir que me estén pisoteando más”, dijo Monterrosa.

El sindicalista Guillermo García le dijo a esta revista que Monterrosa no estará solo y que el sindicato de los empleados de la PDDH (SEPRODEHES) lo acompañará en las denuncias contra la funcionaria, si asi lo decide.

La unidad de comunicaciones de la PDDH dijo a los medios de comunicación que en su debido momento la procuradora daría a conocer su reacción ante el paro de labores que los sindicalistas hicieron para denunciar el caso de Monterrosa. Por esa razón no fue posible preguntarle por el caso.

Los sindicalistas también denunciaron públicamente que la procuradora utiliza los vehículos de la institución para asuntos personales y reiteraron que están a la espera de una resolución del Tribunal de Ética Gubernamental (TEG), por la denuncia sobre la contratación de sus dos hijastras. A una de ellas, incluso, le aumentó el salario.

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