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Por Marvin Díaz, Krissia Girón, Clanci Rosa y Mario Beltrán

En El Salvador funcionan siete empresas textiles que contratan a mujeres como bordadoras a domicilio, estas son: Konffety, Handworks, Jacabi, Industria Margareth y Velásquez Soto.

Esta última aparece en los listados de ser una empresa textil que recibe beneficios fiscales Las bordadoras a domicilio se encargan de coser y bordar de manera artesanal prendas de vestir, desde sus hogares, bajo la única garantía de un contrato verbal con las empresas que requieren sus servicios, pero que también hanviolentado en su mayoría sus derechos laborales.

Judith Menjívar, coordinadora de mujeres bordadoras a domicilio de la ONG “Mujeres Transformando” que vela por los derechos de este sector, mencionó algunas vulneraciones que sufren estas mujeres.


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“El no pago de un salario mínimo establecido por la ley, no se les reconoce como trabajadoras permanentes, no tienen derecho a un aguinaldo, indemnización en caso de despido, no se les paga horas extra, no tiene derechos a un descanso, no cuenta con prestaciones de ley (ISSS y AFP) y se les violenta el derecho a sindicalizarse”, especificó.

No obstante, pese a que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ordenó al Ministerio de Trabajo tutelar y mejorar las condiciones laborales de este sector textil a partir de 2018, Judith Menjívar sostiene que esto no se está cumpliendo a cabalidad.

Menjívar sostiene que se han identificado a 600 bordadoras a domicilio, pero asegura que este número puede aumentar ya que a nivel nacional se practica este trabajo.

“Hay muchas bordadoras a domicilio, pero se nos hace imposible llegar a todo ese grupo de personas porque estas mujeres tienen miedo a organizarse y a ser consultada” dijo.

La brecha entre las horas laborales y la remuneración por el trabajo es muy grande, porque las empresas pagan una mínima cantidad de dinero por el trabajo de las bordadoras. “La pieza se paga entre $2.40 a $2.50, no más. En el mercado internacional si es un vestido con los bordados de las trabajadoras, cuesta entre $90 a $150 en Estados Unidos”, especificó Menjívar.

Las extenuantes horas laborales que enfrenta estas mujeres en su propia casa son preocupantes porque asumen la responsabilidad laboral y familiar.

“El tiempo ronda entre 12 horas y 16 para poder realizar el trabajo. Las empresas dicen a las trabajadoras que no habrá necesidad de ir a trabajar fuera de casa, sino que el trabajo estará en el hogar en donde ellas pueden atender a sus hijos. Hay muchas empresas que se aprovechan de esa situación”, finalizó.

Este medio visitó Panchimalco, un municipio al sur de San Salvador en el que la tradición de bordar a domicilio está muy arraigada entre las mujeres de la localidad.


Esta investigación fue realizada en el marco de la Iniciativa para el Periodismo de Investigación para las Américas, del International Center of Journalist (ICFJ), en alianza con CONNECTAS y Revista Gatoencerrado.

           


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