Horas antes de recibir el reconocimiento, Sara García concedió unos minutos, desde París, a GatoEncerrado para contar qué significa este reconocimiento que se le entrega, por más de diez años de lucha pro legalización del aborto en El Salvador y Centroamérica.


Por Mario Beltrán

La activista salvadoreña por los derechos de las mujeres, Sara García, le dijo a GatoEncerrado que recibir el prestigioso premio Simone de Beauvoir 2019, es un reconocimiento a la lucha colectiva de las mujeres, pero también un llamado a El Salvador y Centroamérica para despenalizar el aborto.

Horas antes de recibir el reconocimiento, Sara García concedió unos minutos desde París a GatoEncerrado para contar qué significa este reconocimiento que se le entrega, por más de diez años de lucha pro legalización del aborto en El Salvador y Centroamérica.

“El premio Simone de Beauvoir es un llamado del mundo para Centroamérica, para que no se nos invisibilice y se pueda denunciar lo que está pasando. Y sobre todo en este caso concreto, para elevar nuestras voces para la denuncia, y de esta manera se pueda despenalizar el aborto, porque sabemos que será ley en El Salvador, en Argentina y en América Latina”, dijo García.

Afirma que al ser notificada de que recibiría el premio, se llenó de alegría y esperanza por lo que ha significado Simone de Beauvoir al movimiento feminista mundial.

Asimismo, dice que el premio es un llamado para visibilizar las injusticias que vive el istmo centroamericano como la dictadura en Nicaragua, las caravanas migrantes de miles de centroamericanos que además de enfrentar la violencia estructural que los expulsa de sus países, se enfrentan a la xenofobia y el racismo.

García enfatiza que este premio significa un llamado a El Salvador para que también “deje de torturar a las mujeres”.

Tras recibir el premio, García escribió en sus redes sociales, que se trata de un “momento histórico” para el feminismo mundial, que impulsa la denominada “marea verde”, una campaña de pañoletas que simboliza la despenalización del aborto y que ha tenido sus puntos más altos en Argentina.

En los últimos años, este país centroamericano ha liberado a Teresa Rivera, Teodora Vásquez e Imelda Cortez, luego de conmutar penas o revisar sentencias que pesaban en su contra por delitos vinculados al posible cometimiento de aborto.

El Salvador es uno de los cinco países a nivel mundial que castiga duramente con prisión el aborto en todas sus causales, según un listado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Nicaragua y Honduras también forman parte de esta lista de países, en la región centroamericana.

Sara García

Es licenciada en Psicología por la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas” (UCA). Tiene una especialización en género por la Universidad Nacional Autónoma de México. Durante nueve años fue la Coordinadora de la Agrupación Ciudadana por la despenalización del aborto, cargo que dejó recientemente cuando ganó una beca para estudiar la Maestría en Derechos Humanos y Democratización en América Latina y el Caribe, ofrecida por el Centro Internacional de Estudios Políticos de la Universidad Nacional de San Martín en Buenos Aires, Argentina.

La labor en la lucha feminista y por los derechos sexuales y reproductivos de las niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres en El Salvador de Sara García ha sido reconocida también por embajadas de otros países en El Salvador. En 2018, la embajada de Canadá en El Salvador reconoció su trabajo, luego de que fuera nominada al premio “Líder de derechos humanos: rostros por la igualdad”, en el marco del día internacional de las mujeres. Asimismo, ganadora del Programme d’ Invitation des Personnalités d’ avenir 2018, de la embajada de Francia en El Salvador.

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