Foto cortesía: Las17 /William Adrian

Imelda fue violada por su padrastro por ocho años, desde que tenía 12. Quedó embarazada y como cada mes sangraba, pensó que no estaba embarazada. Hasta que en abril de 2017 se sintió mal de salud y tuvo un aborto extrahospitalario. La Fiscalía la acusa de intentar asesinar a la bebé y el juez la envía a juicio.


Por GatoEncerrado*

Imelda Cortez tiene 20 años. De esos, los últimos ocho sufrió violaciones sexuales a las que su padrastro Pablo Henríquez la sometía frecuentemente. Hace un año y cuatro meses, Imelda fue llevada a prisión, acusada de intento de homicidio agravado en contra de su bebé, tras experimentar un parto extrahospitalario, después de que su padrastro la embarazó. Este lunes 3 de septiembre, el juzgado de primera instancia de Jiquilisco, en Usulután, decidió enviar el caso a juicio y también negó procesar a Imelda en libertad condicional.

El juez Manuel de Jesús Santos tuvo a la vista un peritaje del Instituto de Medicina Legal (IML) que indica que Imelda no intentó abortar a la bebé. Según ese examen, ni Imelda, ni la bebé tenían lesiones que indicaran agresiones o intento de homicidio o aborto, pero aún así el juez decidió enviarla a juicio, según la organización de mujeres “Agrupación Ciudadana”.

La abogada Alejandra Romero dijo que en la audiencia argumentó que Imelda es inocente porque en la investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) no se encontraron indicios de dolo (intención de asesinar a la bebé).

“En este caso, ningún elemento probatorio demuestra la existencia del dolo por parte de la imputada, tampoco haber realizado actos directos y apropiados, porque ella no ha realizado ninguna acción en contra de la recién nacida, más bien la imputada llegó al hospital con mal estado de salud”, dijo Romero al salir de la audiencia.

La defensora agregó que “el juez basó su decisión en prejuicios y estereotipos de género”.

Los doctores de Medicina Legal, Miguel Ángel Vásquez y José Gustavo Munguía Santana, dijeron que la niña no muestra, hasta la fecha, signos de haber sufrido un intento de homicidio.

“Nos muestra que la niña no cuenta con rasgos de mayor intento de que alguien la haya querido matar, porque la niña muestra que es una recién nacida de término de 38 a 40 semanas de gestación, es una recién nacida hidratada y piel rosada”, dijeron los médicos.

Imelda y el aborto que no fue

Imelda era una niña de 12 años cuando su padrastro Pablo Henríquez, con 62 años, comenzó a abusar de ella y a violarla. A sus 20 años se negaba a creer que estaba embarazada porque su padrastro le había dicho que no podía tener hijos, pero eso fue falso según un examen de ADN, que le da el 99% de probabilidad que sea el padre de la niña que nació.

Durante los nueve meses del embarazo, Imelda tuvo sangrados cada mes, por lo que creyó que se trataba de su periodo menstrual. Hasta que el 17 de abril de 2017 se sintió mal de salud. Para cuando llegó al hospital, Imelda ya iba desmayada.

Foto cortesía de Agrupación Ciudadana

Las defensoras de Imelda

La feminista Morena Herrera, quien estuvo en la audiencia, reclamó que la fiscalía no está cumpliendo su rol en este caso. Según dijo, la fiscalía no ha sido diligente en presentar pruebas de cargo y descargo. Herrera también señaló que la procuradora de familia de Usulután empleó un “terrible tono acusatorio” en contra de Imelda.

“La procuradora insistió en que para nada es importante como ha sido concebida una criatura, que siempre los padres están obligados a garantizar derechos a la criatura (…) La FGR, la Procuraduría General de la República y el juez culparon a Imelda sin ningún tipo de consideración a las circunstancias que ella ha vivido”, dijo Herrera.

Marcela Martino, defensora de derechos humanos a través de Cejil, señaló que la detención de Imelda viola convenciones y tratados ratificados por el Estado salvadoreño. Por esa razón, el Estado salvadoreño podría ser demandado por irrespetar los derechos de Imelda.

Algunas de las defensoras también denunciaron que el juez mandó a pedir a los policías que colocaran una cinta para no dejar a las mujeres organizadas que habían llegado hasta el juzgado de Jiquilisco para apoyar a Imelda.

*Este artículo fue redactado con los aportes de Agrupación Ciudadana

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