Dos economistas, Ricardo Castaneda y Héctor Dada Hirezi, le dijeron a GatoEncerrado que tienen dudas sobre cómo el candidato Hugo Martínez piensa aumentar las pensiones e implementar los polos de desarrollo. En esta nota de #OjoDeGato, les pedimos a estos economistas que nos ayudaran a hacer un análisis de las dos propuestas y la conclusión es que caen en la categoría de engañosas, por la falta de claridad en su implementación.


Por Mario Beltrán

El candidato presidencial del FMLN, Hugo Martínez, presentó el 20 de noviembre pasado su propuesta de gobierno 2019-2024.  Con ese plan busca ganar las elecciones del 3 de febrero, mientras se mantiene estancado en el tercer lugar, según las diferentes encuestas de opinión que han sido publicadas hasta la fecha. Muy por debajo de los candidatos Nayib Bukele y Carlos Calleja.

En su propuesta de 78 páginas, la fórmula presidencial del partido de gobierno plantea varias promesas en diferentes rubros. GatoEncerrado, a través de su plataforma de verificación #OjoDeGato, seleccionó inicialmente dos de sus promesas en materia económica: los “Polos de Desarrollo” y el “incremento a las pensiones”, que incluye la creación de una administradora de pensiones pública.

El criterio para la selección de estas propuestas fue que Martínez ha insistido en que la primera es su propuesta estrella y que la otra es de las más importantes para resolver un grave problema de país.

En cuanto a los Polos de Desarrollo, Martínez dice que su compromiso será apostar por el bienestar humano, crecimiento económico y fortalecimiento de la economía.

“Partiendo de las potencialidades productivas de la población y de los territorios, incluyendo las Zonas Especiales de Desarrollo que efectivamente aumenten empleo de calidad a la población salvadoreña, contribuyan al fortalecimiento del tejido productivo nacional transfiriendo saberes y tecnologías y posibiliten la creación y desarrollo de bienes públicos”, reza la promesa.

Al incluir en esta promesa las Zonas Especiales de Desarrollo, Martínez hace referencia al plan de “Zonas Económicas Especiales” que propuso el actual gobierno del FMLN, el pasado 3 de julio ante la Asamblea Legislativa.  La bandera insignia de ese plan es, entre otras cosas, exonerar de impuestos a las empresas que inviertan en los 26 municipios costeros, distribuidos en los departamentos de La Unión, San Miguel y Usulután. Esa exoneración es una especie de incentivo para que las empresas generen al menos 114 mil empleos con “controles muy claros”, según explicó en esa ocasión el vicepresidente de la República, Oscar Ortiz.

Polos de Desarrollo, la promesa que carece de claridad

El economista del Instituto de Estudios Fiscales (ICEFI), Ricardo Castaneda, le dijo a GatoEncerrado que no queda claro si Martínez va a seguir ese esquema de las Zonas Económicas Especiales para llevar inversión a los territorios, a través del otorgamiento de incentivos a empresas. Tal como lo propuso el actual gobierno, sin tomar en cuenta que esas medidas riñen con la Constitución de la República.

“Nosotros hicimos un análisis de esas zonas y encontramos serios problemas, que incluso violaban la Constitución, porque se otorgaban incentivos fiscales eternos. Es decir, que por siempre las empresas que operaran en esos sectores, nunca iban a pagar impuestos. Eso viola el principio de capacidad de pago establecido en la Constitución y hace que los impuestos recaigan únicamente sobre los trabajadores y no sobre las empresas”, dijo Castaneda.

Castaneda también explicó durante un foro titulado “Déficit Fiscal y Desarrollo Sostenible”, organizado por la Fundación Heinrich Böll Centroamérica, que para 2016 El Salvador dejó de recibir $900 millones en privilegios fiscales. Eso equivalente al presupuesto de Educación.

Poco después de que el gobierno presentara la propuesta de las Zonas Económicas Especiales, la Universidad Centroamérica “José Simeón Cañas (UCA) criticó la iniciativa. El señalamiento era que por exonerar de impuestos a las empresas, el Estado perdería más de lo que esperaba ganar.

En opinión del economista y exministro de Economía entre 2009 y 2012, Héctor Dada Hirezi, la propuesta de los Polos de Desarrollo es una idea plausible, pero todavía deja más preguntas que respuestas.

“Eso implica cambiar de estructura y de comportamiento del Estado y no sé cómo lo va a hacer. Implica involucrar a las alcaldías, a las asociaciones de desarrollo local, a los empresarios locales y externos. Requiere algo que no he visto que se pueda hacer y que yo intenté empezar a hacer desde el gobierno local”, dijo Hirezi a GatoEncerrado.

Calificó, además, de demagogia que los candidatos lancen promesas sin explicar cómo las echarán a andar.

Por estas opiniones de los economistas, en #OjoDeGato hemos colocado esta propuesta bajo la categoría de engañosa.

Aumento a pensiones, la promesa difícil de cumplir 

En el caso de la promesa sobre aumentar las pensiones a los jubilados del país, Hugo Martínez plantea que hará una reforma integral del Sistema de Pensiones, con una lógica previsional. Eso, según la propuesta, como resultado de un proceso de consulta democrático y transparente con las personas trabajadoras, cotizantes y no cotizantes; a fin de que El Salvador cuente con un confiable y eficiente Sistema Público y Privado de Pensiones que proteja los intereses de las personas trabajadoras y garantice los principios de cobertura universal, solidaridad y sostenibilidad del sistema a lo largo del tiempo.

El economista Castaneda, sin embargo, dice que la economía del país en este momento no está apta para un incremento de las pensiones. Según Castaneda, la rigidez del gasto fijo adoptado por el gobierno no permitiría una mayor inversión social

“Las finanzas públicas en este momento no le permitirían incrementar las pensiones, aunque así lo quisiera porque simplemente los niveles de rigidez no se lo permiten”, expresó.

Según datos del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) la rigidez en el gasto público de las finanzas salvadoreñas entre 2004 y 2016 representó, en promedio, aproximadamente un 81.% del gasto público total. Es decir, para 2016, por cada dólar de ingresos tributarios que El Salvador percibió, los compromisos equivalían aproximadamente a USD0.91 centavos.

La reforma previsional que plantea Hugo Martínez pasa por fundamentarse en el principio de que la seguridad previsional constituye un derecho humano de la población cotizante y no cotizante, y por ello mismo, constituye un bien público en el que la población trabajadora no es un “cliente” sino el verdadero titular del sistema y única propietaria de sus fondos de pensiones, con pleno derecho a participar e incidir determinantemente en el rumbo, modelo y administración de sus fondos.

El candidato del FMLN también plantea la necesidad de “evolucionar del Comité Actuarial a una verdadera Dirección de Proyecciones Actuariales, con una representación mayoritaria de las población trabajadora, a fin de contar con una institucionalidad pública confiable que a través de la Ciencia Actuarial que monitoree, evalúe y actualice permanentemente la información estadística y recomiende las adecuaciones necesarias al Sistema Previsional, atendiendo a las exigencias demográficas y sociales de la población trabajadora, que haga efectivo el derecho previsional que le ampare”.

En este tema, su partido FMLN acompañó con sus votos la última reforma de pensiones, en septiembre de 2017. Economistas, como Hirezi, vieron esa reforma como un “parche”, que lejos de beneficiar y aumentar las pensiones, las redujo.

“Eso requiere una reforma profunda, que asuman la responsabilidad de explicarle a la gente que aumentar la edad para jubilarse no es en contra de la gente, sino a favor de ellos”, opina Hirezi.

Ricardo Castaneda sostiene que desde el ICEFI se ha propuesto una reforma del sistema de pensiones que incremente los niveles de protección y cobertura que son muy bajos. Adicionalmente que hayan pensiones dignas que permitan un nivel decente de vida.

Ambos economistas coinciden en que una reforma a las pensiones como la promete Martínez no depende únicamente del Ejecutivo, sino también de la Asamblea Legislativa. Y en ese órgano legislativo, el FMLN quedó debilitado luego de las elecciones del 4 de marzo. Es decir, que en el caso de que Martínez ganara la presidencia tendría que negociar con la oposición, quien será mayoría al menos hasta 2021.

Por esta razón, esta promesa también cae en la categoría de engañosa.

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